Ocho razones para hacer deporte cuando eres madre

Cuando nació mi primer hijo si hay algo que pasó a un segundo plano (o tercero o décimo) fue el deporte. No es que fuera una fiera de la actividad física pero sí que iba dos o tres veces a la semana a la piscina y asistía a alguna clase grupal en el gimnasio. Todo cambió con la llegada del bebé, él era lo único importante y dejarlo, aunque fuera una hora, para hacer algo sola me parecía egoísta y de malamadre total. Al pasar unos meses y con las hormonas un poco más reguladas retomé la actividad, pero no por mucho tiempo. Cuando el resto de obligaciones se amontonaron y nació el segundo bebé de nuevo el deporte quedó en el baúl de los recuerdos.

Es un fallo común de muchas madres, dejar de hacer cosas que antes se hacían por falta de tiempo o porque se priorizan otras que nos parecen más importantes y que pocas veces tienen que ver con nuestras necesidades. Así que ahora que he retomado la actividad física, más allá de correr tras ellos, os presento mis razones para que no dejéis de lado el deporte o que os animéis a practicarlo.

  1. Por tu salud. Es la primera razón, de hecho fue lo que me animó a mí tras el primer embarazo. La recuperación del suelo pélvico era muy lenta y me sentía anquilosada, con la espalda hecha polvo de no pillar la postura adecuada con la lactancia y mucho cansancio acumulado. La actividad elegida fue el pilates como os contaba aquí y para mí fue estupendo. La recuperación fue mucho mejor y me encontraba mucho más fuerte. Aunque he leído hace poco que el pilates no está recomendado en el postparto así que asesoraos bien.
  1. Porque te sientes mejor. Esa sensación de sentirte mejor, más ágil, con más fuerza hace que afrontemos el día a día con mejor ánimo y eso no solo va a repercutir en ti, tus hijos van a ser los principales beneficiarios si estás de buen humor. Porque es sabido que hacer deporte mejora el ánimo al liberar endorfinas, las hormonas de la felicidad, y necesitamos muchas dosis de estas para que el tute diario no nos deje al final del día para el arrastre.
  1. Porque nuestra autoestima lo nota. Mirarse al espejo y solo ver los efectos negativos de la maternidad no nos ayuda mucho con nuestra autoestima, ya bastante afectada después de un parto. Barriga flácida, ojeras hasta los pies, cutis apagado, pelo… mejor no hablar del pelo. Todo ello sin contar con que el tiempo que tenemos para arreglarnos y mejorar esa imagen ha pasado de infinito a cero. El deporte nos ayuda a cambiar todo eso. ¿Os imagináis veinte minutos para ducharos, poneros crema, secaros el pelo y vestiros sin niños aporreando la puerta? Pues eso es posible en el gimnasio. No solo veremos cómo mejora nuestro cuerpo si no que la imagen que tenemos de nosotras mismas vuelve a ser lo que un día fue.
  1. Porque das ejemplo. Lo que los niños ven los niños imitan, ¿qué modelo os gusta más? ¿El de los padres que llegan y se derrumban en el sofá o el de aquellos que salen a correr, se van un rato al gimnasio o cogen la bici? Incluso son actividades que podemos hacer con ellos. Si están acostumbrados a ver como en casa se practica deporte serán los primeros que incorporen esta sana costumbre a su vida diaria según vayan creciendo.
  1. Porque desconectas. Esta es clave para mí. Hay días especialmente duros en que estoy deseando que llegue la hora y bajarme al gimnasio a pegar cuatro bailes. Me olvido del mundo y vuelvo con las pilas cargadas para afrontar la cena, la hora de ir a dormir o lo que haga falta. Es necesario desconectar un ratito cada día, seguro que todos tenéis un momento de relax, hacer que este sea deportivo tiene muchas ventajas como estamos viendo.
  1. Porque descansas mejor. El sueño, ¡ay el sueño! Ese amante bandido que nos abandona según llegan los niños al mundo. Tenemos asumido que durante una etapa, más o menos larga según la suerte que tengamos, dormiremos poco y mal. El deporte nos va a ayudar a que esas pocas horas de sueño sean más reparadoras ya que nuestro organismo va a descansar mejor si hemos realizado alguna actividad física. Seguro que para muchos solo por esto ya vale la pena.
  1. Porque te relacionas. Si vas al gimnasio, a la piscina, juegas al pádel, sales en grupo a pasear… te relacionas con gente nueva. Esto que puede parecer una simpleza no lo es. No nos damos cuenta pero cuando te conviertes en madre casi que dejas de hablar de otra cosa que no sean ellos. Cambiar el chip y hablar de una peli, de un libro o de una receta viene muy bien a nuestra salud mental.
  1. Porque tú también eres importante. Pasamos del trabajo a casa y al cuidado de los niños, de hacer la compra y la comida a recogerlos, de poner la lavadora a darles el baño. No leemos más que cuentos infantiles y suerte si podemos seguir una serie sin dormirnos a los veinte minutos. El tiempo para nosotros casi deja de existir y esto es un error, porque son nuestros hijos sí, hay que estar con ellos, cuidarlos, educarlos, quererlos… Pero nosotros también somos importantes y tenemos necesidades que hay que cubrir. Si no, si siempre somos lo último, no seremos felices y si no somos felices no podremos hacer felices a los demás. Simple, algo ñoño, pero cierto.

Y hasta aquí mis motivos para (re)incorporar el deporte a tu vida, si se os ocurre alguno más comentadlo y si pensáis que no tenéis tiempo, no os preocupéis en breve presentaré algunas pautas para sacar tiempo de debajo de las piedras si hace falta.

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4 comentarios en “Ocho razones para hacer deporte cuando eres madre

  1. Pingback: De dónde saco el tiempo para hacer deporte |

  2. Pingback: Cómo empezar a hacer deporte y no dejarlo a la semana |

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