¿Por que la vida manda?

La vida manda es una de esas frases que se meten en el cerebro y se quedan para siempre. Es la frase que siempre le he oído decir a mi abuela ante cualquier situación, ya sea un accidente o un cambio de empleo, ante el gordo de la lotería o ante el robo de un coche. Hoy casi no reconoce a sus nietos y estoy segura que ante su propia situación, suspiraría y diría: “La vida manda.”

A priori puede parecer una frase fatalista impregnada de resignación, poco podemos hacer ante esta vida ¿verdad? No queda más que aceptar lo que la vida nos manda. Pero a mí nunca me ha transmitido esta sensación, siempre me ha dejado un sentimiento esperanzador y me gusta repetirla, como a ella. Porque la vida manda si, pero esa vida soy yo, eres tú, somos todos. Nosotros marcamos nuestro destino, lo que pasa es que a veces nos gusta aferrarnos a un “la vida manda” cuando las cosas no salen como esperábamos, a veces es mejor pensar que hay un destino traidor que nos rige.

frente al mar

Empeñada en seguir mi camino o resignada a que la vida me lleve, bien por mi propia voluntad o aceptando lo que hay sacándole partido. De una u otra manera he pasado por experiencias que han ido configurando la persona que soy. Son las experiencias a las que ahora quiero sacar partido, transmitiéndolas, escribiendo, que es, al fin y al cabo, lo que siempre me ha gustado hacer, lo que me he empeñado en hacer.

Así, en este blog hablaré de educación, maternidad y crianza como licenciada en Pedagogía pero y, ante todo, como madre de dos terremotos. Hablaré de comunicación y como las redes han cambiado el concepto que tenemos de ella, después de experimentar en mis carnes el paso de la prensa escrita al medio on-line. Hablaré del duro mundo de las oposiciones, tras tres años de una lucha que todavía continua aunque con inciertos resultados. Hablaré de deporte y salud, como aficionada que a lo largo de su vida ha pasado del pilates a la natación, sin olvidar el spinning o el baile. Hablaré de ocio, como gran amante de la fiesta y la diversión. Y como la vida manda iré hablando de todo aquello que surja, que interese y en lo que pueda aportar mi granito de arena.

Es un nuevo camino que emprendo con ilusión, sin más aspiraciones que satisfacer una necesidad propia, si además consigo interesar al lector mejor que mejor, pero la premisa es disfrutar con lo que hago, mandar en mi vida, pese a que a veces se empeñe en ponerlo difícil.

Y quisiera terminar con otra frase de esas de mi abuela que también logró grabarme a fuego, “las cosas bien hechas bien parecen”, es la que me decía cuando acababa rápido alguna tarea y sin prestar demasiada atención. Logró convencerme y ese es mi objetivo, me daré por satisfecha si este blog cumple con esa premisa.

Y ahora, sin más preámbulos, pasen y lean.

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