No me gusta la Patrulla canina

Si digo: “Ya está aquiiiiií, ya llegooooó…” la mayoría de padres con hijos pequeños sabríais contestar: “…la patrulla caninaaa!”. Son sin duda los dibujos de moda ya desde el año pasado. Vemos a los cachorritos adorables y a su dueño reflejados en camisetas, platos,  zapatillas, libros, juguetes, clinex y cualquier otro objeto susceptible de albergar una imagen. La campaña de marketing ha sido brutal y el éxito entre los niños está asegurado.

Recuerdo que cuando el Mayor era pequeño se quedaba enganchado con Dora la Exploradora, fueron los primeros dibujos que vimos juntos y podía entender su fascinación. Eran interactivos, coloridos y con canciones pegadizas. Dora vivía situaciones emocionantes que solventaba con éxito. Cuando el año pasado tanto el Mayor como el Peque se quedaron colgados, pero literalmente embobados, con la Patrulla me costó un poco más comprenderlo.

La serie tiene todos los elementos para atrapar a los niños: la pegadiza canción de cabecera, unos “perretes” que gustan a todos y con los que se pueden identificar, aventuras que siempre acaban bien, tecnología y vehículos chulos. Pero aún así desde el primer día me rechinaba y mira que soy de dibujos. Recuerdo (como creo que toda la generación de los crecidos en los 80) las canciones de D’Artacán, Willy Fog o La abeja Maya, recuerdo sus historias, a sus malos y sus desenlaces. Y dudo mucho que mis hijos vayan a recordar de la misma manera este tipo de series “diseñadas” para causar furor entre ellos.

Porque eso es lo que son, son dibujos prediseñados, analizados hasta la mínima buscando el “consumo” infantil. Coletillas que se repiten, roles muy marcados en cada personaje, historias “blancas” y moralistas donde los malos definitivamente no existen y todo se resuelve siempre bien. Veámoslo con más detalle.

Roles inamovibles

Son seis cachorros, cada uno de una raza e identificado con un color y  unas características. El policía sería el perro modelo, una personalidad plana que obedece y cumple a la perfección. También está el bombero, una profesión chula pero como ya hay un poli guay hagámoslo algo torpe y payaso. El constructor es un bulldog gordito y brutote, de verde está Rocky el manitas, el que lo arregla todo (mestizo por cierto), el alegre surfero vividor al que le va el agua es Zuma y por último la pizpireta cocker Sky que va monísima con su helicóptero rosa.

Estos son los prototipos con los que nuestros hijos se identifican. O eres líder o eres torpe, o eres manitas o eres aventurero, o eres algo bruto o eres ideal. No hay más. Lógicamente todos quieren ser Chase, el policía, pero el resto de personajes están ahí para catalogar, como diciendo “no pasa nada, si no eres el jefe siempre puedes ser el simpático o el vividor”. Toda una lección de vida.

El líder es el que manda

Más allá de los cachorros tenemos a Rider, el verdadero líder al que hay que obedecer sin rechistar. Sus órdenes no se discuten para algo es el dueño de los perros y ya sabemos de la fidelidad de estos animales. Sí, se trabaja en equipo y al final todos vuelven al redil meneando la cola esperando su premio, que suele ser comida o chuches para perros. Ahí tenemos una de las coletillas más repetidas “Lo habéis hecho bien, os merecéis un premio”. Otra lección de vida.

Es sexista hasta la médula

Este uno de los puntos más obvios de la serie (de todas las series en general podríamos decir, pero hoy le ha tocado a esta). Solo hay una perrita  que no aporta mucho más que bailes monos y saltitos alegres, después incorporaron otra, Everest, supongo que porque cantaba  mucho. El resto de personajes femeninos son también de aúpa. La amiga de Rider, una especie de veterinaria/peluquera/niñamona totalmente prescindible y la alcaldesa, una figura importante sí, sino fuera porque está totalmete ridiculizada por su mascota gallina con la que se identifica y con la que va a todas partes. Para qué más.

Los malos no existen

Puede estar bien, en una serie de aventuras no tiene porqué haber un malo. Los niños la ven felices y comprueban con se resuelven conflictos con la ayuda de todos y cantando canciones. Pero qué queréis que os diga, los trolls, el cardenal Richelieu, Transfer, Gargamel… Son “malos” que han quedado en nuestra memoria y que tenían su función, nos enseñaban que no todo el mundo es bueno, que en esta vida nos vamos a encontrar con personas negativas y que debemos saber cómo enfrentarnos a ellas.

En definitiva…

No puedo decir que sea la peor serie de dibujos del mundo, pero cuando algo tiene tanto éxito no puedo evitar cuestionarme el porqué, especialmente si tiene a mis hijos pegados a la tele, y después de analizarla me reafirmo en mi primera impresión: No me convence.
Podéis decirme “pues a mi me gustan, me gustan los dibujos sin maldad, inocentes y donde prima el trabajo en equipo” No digo que sea todo malo, mis hijos la ven, pero no nos equivoquemos, ningún mensaje audiovisual que se lanza a los niños es inocente, todos tienen algo detrás y de lo que se trata es de descubrirlo y saber gestionarlo. En este caso que mis hijos tengan como modelo a perritos obedientes y cargados de estereotipos, pues qué queréis que os diga…

En casa, por cuestión de horario, no se ve mucho la Patrulla canina y lo cierto es que no  la echan de menos. Es lo bueno de estos dibujos, mucho marketing y mucho éxito pero al final se diluyen en el recuerdo como agua de borrajas.

¿Qué os parece? ¿Algún defensor de la Patrulla Canina? Estoy deseando leer vuestros argumentos.

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20 comentarios en “No me gusta la Patrulla canina

  1. Estoy de acuerdo.Los dibujos (dado lo k hay actualmente) no son tan malos, xk de verdad que hay cada cosa…
    Pero k pasa con los adultos de esa ciudad que siempre necesitan que un niño de 10 años les salve? Que hace ese niño “trabajando”? Es más ¿que hace ese niño viviendo solo??
    Quiero que mi hijo sea independiente pero eso es pasarse. A #Gusanillo le encantan y tiene un montón de cosas de la paw patrol xo si no los ve en semanas tp los echa de menos. Prefiere jugar con los personajes e inventarse el las historias 🙂

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  2. A mi no me disgustan. Si que hay ciertas cosas que no me hacían gracia al principio, como que sólo hubiera una perrita y tenga que ir de rosita, que no haya malos o que la alcaldesa sea una simple con una mascota extraña (aunque eso se puede acercar bastante a la realidad).
    Han intentado contentarnos un poco, añadiendo otra perra, fuerte y tragona que no va de rosa, incluir al alcalde Humdinger y sus malvados gatitos, jajajaja!!! Pero no nos engañemos, ningún dibujo infantil, por muchos malos que existan, acaban mal. Son dibujos para niños en los que siempre se pretende que no tengan que pensar en problemas de adultos, excepto Disney, que no se lo piensan dos veces si hay que matar a una madre, un padre, a los dos o a quien haga falta para darle más dramatismo a la cosa.
    Los estereotipos de cada perro-profesión, también coincide un poco con el carácter y personalidad de las razas, o al menos en parte. Que conste que a mi no me gusta que Rocky, el manitas y fan del reciclaje sea un perro-flauta que no le guste bañarse.
    Está claro que no tienen mucha interacción como Dora, pero mi hija se quedaba igual de empanada con Dora que con la patrulla.
    Creo que no existen los dibujos perfectos y que mientras los dejen totalmente atontados frente a la tele tienen algo de malo para cualquier niño.

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    • Me ha encantado lo de perro-flauta! En el sentido de distraer a los niños sin que les lleve a profundas reflexiones pueden valer, pero como dices en general no existe la serie de dibujos perfecta. Lo bueno es que nosotros seamos conscientes de lo que transmiten y sepamos aportar la reflexión precisa en cada momento.
      Gracias por tus siempre ocurrentes comentarios!

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  3. Ay tmpoco hay q ser. Los niños no tienen ese razonamoento. Definitivo el q le busca encuentra. Imaginate laa tvnovelas y cualquier programa si nos pusieramos a hacer este tipo de analisis tan extricto. Recuerda q son de entretenimiento y de ninguna manera definen o condiciona la pesonalidad de nadie. Tu solo relajate. Diviertete y disfruta c tus hijos

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    • Jejeje… Si tienes razón es deformación profesional, pero no puedo evitar cuestionarme lo que nos venden a través de los medios. Está bien relajarse y disfrutar pero sin perder de vista lo que hay detrás. Es mi opinión.
      Muchas gracias por opinar!

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  4. Perdonarme pero Zuma también es una perrita eh…mucho verlos pero no nos enteramos jajajaj. ..yo no los defiendo porque es verda que ai cosas qu es pa mearse pero dudo mucho que un niño que esta viendo los perrillos este pensando en que ese niño esta huérfano o que la alcaldesa necesite un psicólogo…veo otros dibujos muchísimo peor como la insoportable Pepa pig qu es una niña egoísta que eya todo lo hace bien y siempre tiene que ser la primera …mi niña tampoco ace mucho caso de tele le gustan más los vídeos de música y todo eso…

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  5. Bueno esta total mente en un error si estan los malos que los personifican un alcalde y los gatitos y es un buen dibujo porque no violensia y enseña mucho sentate y comparti un rato con tus hijos pero mira detenidamente y presta atension y despues podes criticar algunos pequeños detalles

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    • Estoy de acuerdo en que entretienen a los niños, solo quería destacar que, en general, lo que transmiten los dibujos de todo tipo no es tan inocente como parece y están marcando una determinada forma de ver la vida, que nos puede gustar o no.
      Gracias por pasar por aquí, buen fin de semana!

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  6. Mi hija es totalmente adicta, a mi no me gustaba lo de que solo había una perrita y de rosa, y lo de la obediencia ciega y premiar con galletitas, pero tampoco me había puesto a analizarla a fondo. Pero el hecho de que mi hija con 3 años me diga “¿sabes por qué me gusta la patrulla canina? Porque aprendo a resolver problemas y a trabajar en equipo” hace que me eche a temblar jajaja

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  7. Pingback: Five series of cartoons that I don’t know how you might like both my children – My Baby

  8. A mi no me gustan ni un poquito ,están hechos para vender ,es un mundo de marketing total. Estoy de acuerdo contigo en casi todo . Lo que más atrapa a los peques los colores ,es impresionante el poder que tienen ,Tiene de toda la tecnología que nos quieren vender : móviles ,coches teledirigidos ,ordenadores , etc ,consumismo en estado puro . Yo a mi peque intento que no la vea ,a mi modesto entender no tienen nada que transmitir excepto lo comentado anteriormente

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