La conciliación empieza en casa

Desde hace una semana he estado leyendo sin parar sobre la conciliación. Se debe hacer así, asá, así no, mejor cabeza abajo… Hasta ahora no había tocado el tema porque no trabajo fuera de casa y por tanto pensaba que poco tenía que aportar al debate. Sí me llegué a plantear la conciliación. Cuando nació mi primer hijo estaba trabajando aunque el único punto a conciliar era si lo iba a dejar con mi madre o con mi suegra, porque en la empresa naranjas de la China. Al final todo quedó en nada ya que después de mi baja fui al paro. La vida manda.

Por un lado me siento una privilegiada no tengo que hacer malabares para dejar a los niños y llegar al trabajo, ni correr como una posesa para recogerlos o intentar llegar a casa para estar con ellos un rato antes de que se duerman. Pero por otro lado como no trabajo parece que esto de la conciliación no vaya conmigo.

Como no trabajo limpio la casa, pongo lavadoras, compro, hago la comida, recojo y llevo a los niños al cole, a las extraescolares, controlo todas sus actividades diarias… ¿He dicho que no trabajo? Este es mi trabajo, ¿entonces? Sí que tengo derecho a conciliar. Conciliar para poder estudiar, escribir el blog, acudir a clase, buscar trabajo (más) o ir al gimnasio. Porque no solo soy ama de casa y madre, soy bloguera, opositora, aficionada al deporte, lectora empedernida… En mi caso concilio con mi pareja, ajustamos horarios para tener tiempo solos, juntos y con los niños y los fines de semana repartimos (o lo intentamos) el trabajo de la casa. Concilio con los abuelos y con otras madres para llevarlos a extraescolares, recogerlos del cole, ir a un cumple. Y concilio con mis hijos para tener tiempo de jugar juntos antes de ir a hacer la cena. Así consigo sacar un rato de aquí y otro de allá o simplemente puedo llegar a todo.

Diréis. “Sí está muy bien, pero yo además de todo lo anterior trabajo fuera, por lo que hacen faltan medidas legales para que la conciliación no sea un favor sino un derecho” y estoy de acuerdo, espero volver en breve al mercado laboral y seguir esa lucha. Pero no perdamos de vista que el primer paso para la conciliación efectiva es que la sociedad se conciencie de que esto es un problema, de todos, al que hay que poner solución. Y esas parejas, esos abuelos, esos otros padres que trabajan fuera son jefes, directivos, gerentes, empresarios, diputados, profesores o jueces (incluyo tanto a hombres como a mujeres). Si conocen de primera mano la conciliación porque la viven en su casa el trasladarla al mercado laboral es solo el siguiente paso.

Todos queremos lo mismo: tiempo para trabajar y tiempo para la familia, sin que uno excluya a otro, sin tener que renunciar más. Así que luchemos por la conciliación fuera de casa, exijamos horarios flexibles, permisos justos e igualitarios para hombres y mujeres, apoyos y no escollos. Pero no olvidemos que la conciliación implica un cambio de mentalidad que debe empezar dentro, dentro de cada uno, dentro de su casa.

Para acabar os dejo una serie de enlaces que me parecen interesantes, es mucho más lo que hay por eso os animo a dejar en los comentarios vuestra opinión, otros artículos o lo que hayáis escrito sobre el tema.

No es postureo, es necesario

La conciliación a debate

La conciliación debe ajustarse a la persona y a cada momento de su vida

Campaña #Yonorenuncio

Anuncios

7 comentarios en “La conciliación empieza en casa

  1. Estoy muy de acuerdo contigo que el tema de la conciliación es un tema a trabajar desde casa y a pulirlo en nuestros hijos desde que son muy chiquititos, educandolos en ello, en el reparto de tareas, en la educación de los hijos, en el tiempo de familia, en la obligación de un trabajo…poco a poco y paso a paso se construyeron los mejores imperios, así que tendremos que luchar para conseguirlo 😉 Entre todos, mucho más fácil. Un abrazo

    Le gusta a 1 persona

  2. Hasta que no llegue a la sociedad la conciencia de que los hijos son un valor y un problema de toda la sociedad no lograremos el verdadero cambio. Afortunadamente, soy de las que piensan que poco a poco, las cosas van cambiando. Empieza a haber muchos padres (en la acepción masculina de la palabra) implicados verdaderamente con la crianza de los hijos. Empiezan a verse restaurantes, tiendas y multinacionales kids friendly (que es verdad que a cambio, aparecen también sus versiones opuestas pero incluso estas empresas anti-niños también hacen visibles a los niños y a su educación). Ya se puede dar la teta en público (siempre hay algún cafre que te lo recrimina, como hubo muchos fumadores que se empeñaron en seguir fumando en el metro y cafeterías durante algunos meses después de la ley antitabaco, pero cada vez son menos)…. Una vez logremos visibilizar el valor de los niños, queda la lucha por la conciliación a todos los niveles, se tengan o no hijos. No va a ser inmediato pero creo que en una o dos generaciones lo veremor. Tengo fe!

    Un abrazo 🙂

    Le gusta a 1 persona

  3. Pingback: Cuando vuelves a trabajar tras años de criar |

  4. Pingback: Duele no estar |

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s