Oposiciones y maternidad ¿misión imposible?

Si ya es difícil conciliar vida familiar y trabajo, cuando decidimos opositar la dificultad se eleva a la enésima potencia. La oposición es un trabajo más, pero con horarios dispares, el buen opositor aprovecha todos los ratos libres para prepararse. Cuando hablamos de madres y padres saber encontrar ese punto sin renunciar a tus hijos es lo más complicado.

Estaba sin trabajo y con un niño pequeño y pensé “es buen momento para preparar oposiciones, tengo tiempo”. Es cierto, tenía tiempo, pero según empecé a estudiar, nació mi segundo hijo y veía aproximarse la fecha del examen me di cuenta que no era nada fácil, que necesitaba ayuda y que además estaba renunciando a estar con mis hijos.

Cuando una madre o padre se plantea prepararse una oposición debe analizar muy bien su situación personal y organizar el tiempo casi milimétricamente. Pensemos cuantas veces haciendo una tarea en casa somos interrumpidos por nuestros hijos, mil y una. Si queremos sacar la oposición con garantías esto no puede pasar. Si, además, trabajamos fuera de casa los malabarismos con el horario son dignos del mejor circo.

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Lo recomendable es seguir una serie de pautas que nos ayuden a hacer la tarea más llevadera.

Marcar un horario. Como he comentado preparar una oposición es un trabajo más y debemos tomarlo así desde el primer momento. Podemos empezar con un par de horas al día, este tiempo irá aumentado según se acerque la fecha del examen, pero para empezar es un buen indicador. En función de nuestras circunstancias elegiremos estas horas. Puede ser después de dejar a los niños en el cole, mientras hacen los deberes o por la noche después de cenar (esta hora no la recomiendo por lo que cuesta mantener la concentración, aunque a veces no queda otra). Lo importante será no saltarse el horario, solo así conseguiremos crear la rutina que hace falta para aprobar. El fin de semana podremos ampliar el horario aunque esto signifique renunciar al tiempo de ocio, como veremos a continuación.

Asumir la renuncia. Tendremos que reorganizar nuestro tiempo, seguramente esto implique renuncias: al gimnasio, al café con las amigas, a nuestra serie favorita, a ese rato de lectura nocturna, a escribir un blog… Y lo más difícil para mí, al tiempo con mis hijos. NO ir con ellos al parque, NO recogerlos por la tarde, NO tirarme en la alfombra a jugar, NO sentarme a ver una peli de dibujos… Son muchas las cosas a las que renuncias por preparar una oposición, pero esta última es para la que hay que estar más mentalizado.

Buscar ayuda. Lograr esos tiempos para estudiar no es posible sin ayuda. Los abuelos en mi caso fueron fundamentales. Suerte contar con ellos para llevarlos al cole, recogerlos, darles la comida, jugar mientras la mamá estudia o va a clase… No todo el mundo tiene esta suerte, aunque se pueden buscar alternativas como guardería por horas, ludoteca o alguien de confianza que nos ayude. Junto a los abuelos el otro punto básico es la pareja, es muy difícil poder estudiar si la persona que tienes al lado no te presta el apoyo necesario, y lo que es más importante, sin hacerte sentir mal por ello. Unas oposiciones afectan a toda la familia, y es por ello que, antes de entrar en la vorágine que suponen, hay que hablar de cómo lo vamos a organizar y cómo nos puede afectar.

Compensar y desconectar. No todo puede ser estudio, estudio y vuelvo a estudiar. Nuestros hijos si son pequeños no van a entender bien que mamá o papá pasen el tiempo encerrados sin hacerles ni caso. Además de explicarles qué hacemos y por qué, debemos reservar un tiempo para ellos, lo necesitan y nosotros también. Es un momento de desconexión, la mente necesita oxigenarse para seguir funcionando y nuestro estado anímico y predisposición al estudio mejorarán notablemente después de un rato de juego o de contar cuentos con nuestros hijos.

En definitiva debemos pensar que es un proceso que no va a durar eternamente. Intentemos llevarlo lo mejor posible. La paciencia y la constancia serán clave, no perdamos de vista el objetivo, que para la mayoría de madres opositoras es conseguir un trabajo que les permita estar más tiempo con sus hijos y poco a poco veremos como conseguimos resultados.

¿Tú lo has logrado? Cuéntame como lo has hecho.

 

 

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3 comentarios en “Oposiciones y maternidad ¿misión imposible?

    • Pues mucho ánimo! Desde luego no lo tienes nada fácil, trabajando, con niña y sola, pero aún así seguro que encuentras tus ratitos y cuando las fuerzas fallen piensa que al final lo hacemos por nuestros hijos. Paciencia y que no decaiga!

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  1. Pingback: Cómo superar el sentimiento de culpa al estudiar una oposición | La vida manda

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